En esta edición

  • REASEGUROS
    Reaseguradoras Locales que Apostaron a Seguir

    Al menos dos reaseguradoras locales dejarán de operar en Argentina. Pero las que quedan -si no se producen nuevas bajas- lo harán con una oferta fortalecida por la obligatoria inyección de capital, sobre todo la docena de operadores locales más activos. De todos modos, al cierre de esta edición, se esperan algunos cambios normativos que tienen al mercado expectante, aguardando por las nuevas reglas de juego que determinarán el futuro de sus planes de negocio.

    Después de conocerse los términos de la Resolución SSN Nº 39.957 que multiplicó por diez la exigencia de capitales mínimos para operar en reaseguros, varias reaseguradoras locales revisaron sus planes de negocios y al menos dos operadores decidieron retirarse de este negocio. Pero Reaseguradores Argentinos S.A. y Reunión Re, así como la gran mayoría de los operadores inscriptos, han optado por capitalizar sus empresas de acuerdo a lo indicado por la normativa e incluso algunos tienen planes de expansión regional.
    Efectivamente, de acuerdo al testimonio de Jesús Prieto, Gerente General de Reaseguradores Argentinos S.A. (RASA), “estamos incorporando nuevas empresas clientes que apoyan nuestro proyecto de capitalización y desarrollo del reaseguro argentino del que formamos parte con nuestro Pool Nacional de Reaseguros y Stop Loss desde 1992”. 
    Luego, ratificó: “En Reaseguradores Argentinos S.A. contamos con la voluntad de nuestros accionistas de seguir capitalizando nuestra empresa como lo hemos realizado en los últimos 25 años de reaseguro nacional, con la decisión de fortalecernos como reasegurador nacional. Al 31/12/2016 las primas emitidas fueron de $ 200 millones y nuestro patrimonio al cierre de diciembre 2016 está en $ 138 millones. Nuestras proyecciones anticipan la realización de la capitalización en los tiempos establecidos en cada uno de los vencimientos regulados por la Superintendencia de Seguros de la Nación. Es más, hemos recibido una calificación de A+ por parte de Evaluadora Latinoamericana por la performance alcanzada por nuestro balance al 31/12/2016”.
    Reunión Re es otra de las reaseguradoras locales que ha decidido continuar operando luego de conocer el fuerte incremento de capital mínimo requerido.
    Según los números puestos sobre la mesa por Jorge Kinbaum, Gerente General de la reaseguradora, al 31/03/2017, luego de transcurridos nueve meses del ejercicio, la prima emitida por la entidad  ascendió a $ 800 millones. “De esa prima, 76% corresponde a Contratos Automáticos y 24% a negocios Facultativos. Incendio y Granizo son las ramas con mayor prima dentro de nuestra cartera, seguidas por Automotores, Marine (Cascos+Transportes) y Caución”, detalló el ejecutivo. 
    Asimismo, Kinbaum reveló: “La producción de Reunión Re proviene de 57 compañías aseguradoras que se reaseguran con nosotros. El  patrimonio neto al 31/12/2016 ascendía a $ 105.988.982. El capital computable, incluyendo la reserva de estabilización, tal como lo establecen las normas a esa misma fecha de balance, alcanzó los $ 133.900.291. Este último valor es el que debe ser comparado con el capital requerido por la SSN”.

    Evolución del Mercado
    Puesto a evaluar la marcha del mercado reasegurador en la Argentina, Prieto señaló: “El mercado de reaseguros argentino aún está en formación, con una evolución de 6 años. En este período se ha dado cobertura a todas las exigencias de las cedentes y se han cubierto las necesidades de reaseguro del mercado. Sabemos que la conformación de las reaseguradoras nacionales tuvo resultado diverso. Algunas se dedicaron a realizar la tarea específica de concentrarse en las necesidades propias de sus accionistas como factor prioritario y no pensaron en el mercado de reaseguro en general. Esto tal vez generó  poca retención y costos de intermediación abusivos, para mantener la estructura de su empresa. El resto del mercado ha desarrollado junto con sus cedentes, los brokers y sus retrocesionarias, capacidades de suscripción necesarias que permitieron a las aseguradoras cumplir con el requisito básico de dar cobertura. El negocio facultativo de nuevos y pequeños riesgos fue muy requerido y este fue resuelto  de forma inmediata por las reaseguradoras nacionales, pues estos riesgos no son de interés de los reaseguradores internacionales y son necesarios para las aseguradoras en crecimiento. A partir de la nueva capitalización y eventual apertura de mercado será necesario pensar en una mayor inserción de nuestras reaseguradoras en otros mercados. Por ejemplo, por  afinidad, las participantes del Mercosur podrían ser un primer intento de regionalización, del que RASA ha producido su avance inscribiéndose en Paraguay. Con respecto a los reaseguradores internacionales, entiendo que tendrán que analizar si es de su interés participar directamente en el mercado local o si continuarán como retrocesionarios”.
    Sobre el mismo tema, Kinbaum opinó: “El mercado de reaseguros en nuestro país se encuentra en una etapa de transición. En 2011 la SSN dispuso que las compañías de seguros solo podían reasegurarse con reaseguradores locales. Al no existir en ese momento ningún reasegurador local, se hizo necesaria la creación de los mismos. Gracias a la aceptación de tal desafío por parte de distintos grupos empresarios, el mercado asegurador pudo funcionar sin sobresaltos durante estos últimos años, a pesar de las notorias restricciones para la transferencia de divisas, devaluaciones y demás vaivenes de nuestra golpeada economía. Las autoridades que asumieron en diciembre de 2015, con el cambio de gobierno, decidieron que el reaseguro debía abrirse gradualmente al mercado internacional y al mismo tiempo le exigieron a los reaseguradores locales un importante aumento de capital. Actualmente se esperan nuevos cambios en la reglamentación, por lo que diría que en este momento el mercado está expectante, esperando conocer cuáles serán las nuevas reglas de juego para poder planificar el futuro. Seguramente habrá un reacomodamiento en el mercado de reaseguros local. Reunión Re, decidida a continuar y entusiasmada con las perspectivas futuras del negocio, está trabajando en la fusión o absorción de otros reaseguradores locales y analizando la apertura a otros países de la región”.

    Capitales Mínimos
    El fuerte incremento de $ 30 a $ 300 millones en los capitales mínimos requeridos para operar ha supuesto un importante desafío para la mayoría de los operadores. Tanto es así que algunos grupos empresarios ya se dieron de baja de este mercado.
    En cambio, como se dijo, RASA y Reunión Re han decidido no solo continuar operando en Argentina sino apostar a la regionalización.
    “Los accionistas de Reunión han decidido hacer los aportes requeridos, y en los tiempos exigidos por el cronograma, para continuar con la operación”, reiteró Kinbaum. “Desde que surgió la norma que derivó en la creación de compañías de reaseguro local, nuestros accionistas entendieron que involucrarse en este negocio implicaba un compromiso de muy largo plazo y no simplemente una oportunidad coyuntural pasajera”, completó. 
    Sobre este tema, Prieto declaró: “La adecuación de los capitales establecido por la Superintendencia crea un marco normativo adecuado para generar mayor solidez económica a las reaseguradoras argentinas, permitiendo a las mismas poder desarrollar toda su capacidad a favor de ofrecer mayores coberturas a nivel nacional e internacional. Creo que la consecuencia de esta adecuación de capital y la apertura de mercado establecida será producir fusiones o absorciones de aquellas compañías que no quieran acompañar la capitalización establecida por SSN. Otras reaseguradoras convertirán su casco en compañías de seguros, hay algunas en proceso. Aquellas empresas que apuesten a continuar desarrollándose en el mercado argentino deberán ir paulatinamente avanzando en su integración al mercado internacional de reaseguro como lo viene realizando RASA. Nos queda analizar los efectos de la disparidad generada por la normativa con respecto a las diferencia de los costos que deben afrontar las empresas radicadas en nuestro país con respecto a las empresas con radicación internacional, sobre impuestos (IVA, otros) o inversiones (además, las locales vienen generando puestos de trabajo en el país). Este punto será crucial para equilibrar el mercado de reaseguros”.

    Apertura
    Desde 2011, cuando se inició el actual régimen de reaseguros que prohíbe a las aseguradoras colocar sus reaseguros directamente con las reaseguradoras internacionales no instaladas en Argentinas, el debate giró, entre otros temas, acerca de si la intervención de las reaseguradoras locales es beneficiosa para el sistema.
    Al respecto, Kinbaum definió: “La existencia de un mercado reasegurador local con compañías profesionalmente manejadas, con técnicos que conocen bien de cerca las necesidades de sus clientes, que hablan su idioma, conocen sus leyes, están a la vuelta de la esquina, emplean y capacitan gente, tienen un control muy cercano de su solvencia por parte de las autoridades, invierten su capital localmente y que además podrían exportar regionalmente parte de su capacidad,  es como la existencia de cualquier industria sana, muy beneficiosa para el país”.
    En sintonía, Prieto relató: “En argentina hemos participado a nivel nacional en reaseguros desde 1946, primero con el Instituto Mixto Argentino de Reaseguros y luego con el INdeR, hasta 1990. Después creamos el Pool Nacional de Reaseguros de Stop Loss que funciona desde 1992 a la fecha con excelentes resultados. 
    Por todo esto se puede afirmar que la intervención de las reaseguradoras, tanto estatales como locales, ha sido beneficiosa pues ha generado un mercado de seguros fuerte en diferente etapas de nuestra historia.
    Con nuestro pool, durante las últimas décadas competimos con el reaseguro internacional manteniendo nuestra cuota de mercado. No debemos olvidar que fuimos una fuente de respaldo cuando algunos reaseguradores internacionales retiraron su apoyo a nuestras aseguradoras durante y el post default. Esto demuestra que podemos estar a la altura de otros países como Brasil que van desarrollando un mercado de reaseguro con nuevas características, incluyendo sus reaseguradores nacionales. Seguramente debemos fortalecerlo con mayor capitalización y creatividad. El desarrollo de un mercado, su capitalización, la capacitación de técnicos, fue la base de un apoyo estratégico para nuestro país”. 
    En esta línea, los operadores también opinaron sobre el avance de una eventual apertura de la reserva de mercado de las reaseguradoras locales.
    Sobre el particular, Kinbaum remarcó: “No existe una fórmula mágica para determinar una progresión óptima para la apertura. Pero, en cualquier caso, los cambios deberían ser graduales. Teniendo en cuenta que ya superamos la primera etapa de formación del reaseguro local, deberíamos ahora ir paulatinamente hacia una nueva etapa en la que los reaseguradores locales debemos superar el desafío de ser elegidos por la calidad y garantía del servicio que ofrecemos, aún frente a competidores del exterior. Por supuesto, dentro de los espacios de mercado adecuados a la realidad de cada reasegurador”. 
    Por su parte, Prieto puntualizó: “La resolución establecida por la SSN (sobre capitales mínimos) crea un marco normativo adecuado para que las reaseguradoras argentinas en el tiempo tengan mayor solidez económica y puedan desarrollar toda su capacidad a favor de ofrecer mayores coberturas tanto a nivel nacional como internacional. 
    La apertura del mercado se establece en varias etapas (un 10 % anual hasta 2024). Esto posibilita un proceso de fortalecimiento de las reaseguradoras argentinas y el ingreso de los reaseguradores internacionales que hasta la fecha suscribían como retrocesionarios. Opino que es un tiempo amplio para la apertura. También hay quienes proponen liberar directamente y no hablan de cuota de mercado para las nacionales. Estoy en desacuerdo porque creo que no hacen un análisis correcto de los efectos que esto produciría sobre las Aseguradoras”. 
    Otra de las cuestiones en debate se centra en si la intervención de las reaseguradoras locales ha significado mayores tasas para las cedentes. Para Kinbaum esto no es necesariamente así: “De hecho en ciertos tipos de contratos los costos de las reaseguradoras locales han sido bastante más bajos que los del reaseguro internacional. El conocimiento más cercano de los riesgos, la existencia muy habitual de elevadas primas mínimas que requieren los reaseguradores internacionales, sumada a la necesaria intervención de brokers del exterior en la colocación de ciertas operaciones, hacen que el costo local pueda ser sensiblemente menor. También es cierto que en los grandes riesgos, donde se requiere un porcentaje muy alto de retrocesión, la inserción del reasegurador local agregaba un costo más a los ya existentes. Esta última situación ya ha sido en gran parte corregida al permitírsele a las compañías de seguros colocar los reaseguros de grandes riesgos directamente con reaseguradores internacionales, desde la base”.
    En el mismo sentido, Prieto marcó: “No es cierto que en todos los casos el reaseguro local sea más costoso. En nuestro caso, tenemos una retención muy importante de reaseguro nacional y un expertise sobre nuestro mercado con una dispersión territorial importante generando buenos resultados para cedentes y reaseguradores. Por ello no fue necesario aumentar costos para las cedentes. Muchas veces se generaliza, pero no todos los participantes del mercado comercializamos con mayores costos”.♦ 
    Aníbal Cejas