Acto de apertura

LUNES 9 DE JULIO DE 2003

Buenos días. Bienvenidos al Seminario Latinoamericano de Seguros y Reaseguros, organizado con motivo de la celebración del 25° aniversario de la revista “Mercado Asegurador”.

Quiero agradecer a todos los participantes, argentinos y del exterior -ya sean empresarios, funcionarios, profesionales, técnicos del seguro, etc.- que se han acercado a nosotros para acompañarnos en este evento tan especial.

Me emociona saludar a distinguidos amigos que hoy nos acompañan. En la mesa principal de este acto de apertura tenemos el gusto de contar con la presencia de Manuel Maestro, experimentado periodista español, fundador de la revista “Actualidad Aseguradora” (de INESE), hoy presidente de la Fundación 14 de Mayo; y Jutta Bopp, economista de Swiss Re, colaboradora de la conocida y prestigiosa publicación de esa entidad, “Sigma”. También contamos con la presencia del Superintendente de Seguros de la Nación, Claudio Moroni; Alberto Chiriboga, viejo amigo, hoy Superintendente de Seguros y Bancos de Ecuador; el estimado William Fadul, también amigo de muchos años, presidente ejecutivo de FASECOLDA, Colombia y, hasta hace poco tiempo, secretario ejecutivo de FIDES; y Antonio de Novães Neto, del IRB de Brasil.

Argentina había perdido la buena costumbre de organizar reuniones de esta naturaleza, principalmente en el ámbito del seguro internacional. Recuerdo la importancia que tuvo la Conferencia Hemisférica de Seguros (FIDES), realizada en Buenos Aires en 1989. Luego se realizaron seminarios sobre sectores especializados como vida o caución, pero en los últimos años este tipo de evento integral con proyección internacional prácticamente había pasado al olvido, dado que las circunstancias no eran las más propicias para realizar encuentros de esta naturaleza. Pero hoy, ante un nuevo escenario en el país, tratamos de reiniciar tan sana costumbre con motivo de una ocasión especial, como es este aniversario.

Para quienes editamos publicaciones técnicas, pocas cosas resultan tan satisfactorias como inaugurar un encuentro académico. Pero la satisfacción es mucho mayor si, además, reunimos a nuevos y viejos amigos de tantos años para celebrar algo para nosotros tan importante como haber alcanzado los primeros veinticinco años de contacto ininterrumpido con nuestros lectores, colaboradores y anunciantes de todo el mundo.

Desde septiembre de 2001, y aun antes, el seguro y el reaseguro viven momentos difíciles. También por eso creímos que en tales circunstancias, y en un año que será crucial para nuestra región, era lógico convocar a distinguidos representantes de los distintos mercados para discutir la situación actual y los posibles caminos a tomar para afirmar el más sólido desarrollo del sector asegurador y reasegurador. Y pensamos que ésta era la mejor contribución al mundo del seguro y nuestro más adecuado homenaje a quienes concibieron “Mercado Asegurador” como una publicación para la difusión e investigación de temas de seguros, reaseguros, administración de riesgos y seguridad social.

Sería bueno recordar que cuando sus fundadores decidieron poner en marcha esta revista, el mercado argentino -al igual que otros en América Latina- vivía una etapa muy singular: un profundo reglamentarismo obligaba a los operadores a pedir permiso hasta para cambiar una palabra en una cláusula, o modificar centésimas en una tarifa; un reaseguro monopólico se sumaba a la Superintendencia de Seguros para acentuar esa concepción de super-control; y el mercado internacional -con pocas excepciones- no conocía o sabía muy poco acerca de lo que sucedía fronteras adentro de la Argentina, simplemente porque no podía interactuar con sus aseguradores. Cuando se lanzó la revista, hubo quienes preguntaron qué necesidad había de tener una publicación de seguros independiente cuando todo estaba previsto y regulado. La respuesta fue que la técnica no se ordena por normas estatales, sino que se investiga y se aprende a través del estudio, la práctica y la experiencia. Y eso es lo que queríamos hacer: contribuir con nuestro modesto aporte a mejorar el nivel técnico y académico de los operadores de nuestro país y América Latina. Desde nuestro primer editorial, una de las cosas que mejor describe a “Mercado Asegurador” es la vocación de servicio.

Pasó más de una década entre la creación de la revista y la apertura del sector en nuestro país; seguramente muchos recordarán aquella hoy histórica Conferencia Hemisférica de Seguros de fines de 1989, en cuyo transcurso el Presidente de la República, Carlos Menem, anunció que se había decidido abrir el mercado. Pocos imaginaban en aquel momento cuán pronto llegaría esa instancia. Mucho antes, “Mercado Asegurador” ya había cruzado las fronteras de nuestro país y se iba propagando por América Latina como un virus benigno dispuesto a contagiar noticias, información y experiencias. Y lo logramos. Hoy estamos presentes en prácticamente todos los países de la región, y también llegamos a muchos lectores de otras latitudes.

En 1980 se realizó en Montevideo, Uruguay un encuentro de aseguradores árabes y latinoamericanos. Un año después tuvimos en Buenos Aires la reunión del TWIC (Third World Insurance Congress - Congreso de Seguros del Tercer Mundo). En aquella época existía el deseo de vincularse con nuevos mercados, por lo que en Argentina y países limítrofes se realizaban eventos internacionales con bastante frecuencia. Es así como, a partir del encuentro en Montevideo, tuvimos la idea de sacar nuestra primera edición en dos idiomas. Descubrimos una nueva semilla, que no ha dejado de desarrollarse. Hace 23 años que estamos presentes, año tras año, con nuestras ediciones especiales en el Rendez-Vous de Reaseguradores en Montecarlo, la Conferencia Hemisférica de FIDES, las reuniones de Aseguradores de Centroamérica, y otros eventos nacionales e internacionales de Administradores de Riesgos, de Derecho de Seguros, Productores de Seguros, Liquidadores de Siniestros, etc., dando a conocer la opinión del seguro en Argentina y en América Latina.

Este Seminario no es sólo la celebración y el recuerdo del cuarto de siglo que transcurrió, sino la continuación de una labor permanente y coherente, y el comienzo de una nueva etapa de superación. También es una forma de reafirmar que la realidad del negocio asegurador es la técnica, a la que siempre se vuelve, como está ocurriendo en nuestro país -tras las consecuencias de los acontecimientos iniciados en la Argentina en diciembre de 2001, que generaron dificultades en el negocio- y en otros lugares del mundo. No se puede esperar siempre lo que digan o hagan los gobiernos para abordar las situaciones difíciles. La iniciativa debe ser de los operadores


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