No Edition Image
Suscribase y acceda
a la Edición Completa!

Buscador Temático
Usuario Registrado
usuario:...
password:

¿Olvido su Password?
 Edición de

>> JORNADA - RIESGOS PSICOSOCIALES

Héctor Verón, Superintendente de Riesgos del Trabajo y Guillermo Neiman, Presidente de ASET, durante la apertura del evento Riesgos Laborales para el Análisis y Evaluación



Finalizando ya el año, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) convocó a un nuevo encuentro. En esta oportunidad se trataron “Los Riesgos Psicosociales en el Trabajo”, un tema de actualidad, de difícil evaluación y controvertido, pero que merece ser analizado en profundidad.
En la apertura, el Superintendente de Riesgos del Trabajo, Héctor Verón, denunció que “este tipo de riesgos no se hallan ni asegurados, ni prevenidos, ni constan en ninguna norma legal”.


La jornada, organizada conjuntamente con la Asociación de Especialistas en Estudios del Trabajo (ASET), contó con la participación de profesionales del ámbito local y la visita de la experta española Neus Moreno.
En la apertura, Héctor O. Verón, Superintendente de Riesgos del Trabajo recalcó, la ignorancia que todavía padecemos sobre estos riesgos. A tal punto que no hay prevención ni legislación al respecto.
Por su parte, Guillermo Neiman, presidente de ASET, subrayó la importancia del tema y la necesidad de diagnóstico.
Otras personalidades que aportaron al encuentro fueron: Marta Novick, subsecretaria de Programación Técnica y Estudios Laborales del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad; Rubén Díaz, médico laboral y legista responsable del Area Legal del Departamento de Medicina Laboral de la Municipalidad de la Matanza; Laura Bengochea, médica y profesora universitaria, directora médica y vicepresidente de la Obra Social del Personal Gráfico; Silvia Korinfeld, socióloga, diplomada de Altos Estudios en Ciencias Sociales, investigadora del CEIL-PIETTE sobre CyMAT; Leticia Maggiolo, abogada laboralista y psicóloga social, jueza del Tribunal de Trabajo Nº 4 de la Matanza; Ariel Basteiro, Diputado Nacional, integrante de la Comisión de Legislación del Trabajo, de Acción Social y Salud Pública.
En la clausura, hizo uso de la palabra Carlos Aníbal Rodríguez, gerente general de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).

Algunos de los Conceptos más Relevantes del Encuentro

El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social no Faltó a la Cita

Marta Novick repasó distintos conceptos de los riesgos psicosociales a través del tiempo y señaló algunas debilidades y fortalezas. Habló sobre la posición de los organismos internacionales y la experiencia en otros países y adelantó datos arrojados por una encuesta piloto -encarada por su área- en la cual se verifica la importancia de “la queja” ante la injusticia.
Al respecto señaló que en el año 2005 este trabajo de campo podrá ser utilizado para limitar o eliminar aspectos negativos del enfoque empresarial sobre la organización del trabajo. “Los trabajadores, por lo general, realizan tareas en un contexto de miedo permanente a ser despedidos. Pero también están bajo la presión de la falta de trabajo. ¿Cuál es la capacidad de resistencia de un trabajador que viene de 2 a 3 años como desocupado?”, preguntó al auditorio la funcionaria a manera de conclusión abierta.

Desde España

A su turno, la española Neus Moreno, médica del trabajo, prevencionista e investigadora, responsable del área de Salud Laboral de la CCOO/ISTAS -Confederación Sindical de Comisiones Obreras, Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud de España- describió los aspectos molestos que surgen de la V Encuesta Nacional 1999/2003 realizada en España, en donde aparecen 21 factores de riesgos psicosociales.
La normativa española actual obliga a identificar y evaluar los riesgos psicosociales, e intervenir (prevenir) sobre ellos.
En tal sentido Neus Moreno aclaró que en la práctica se verifica la resistencia de la patronal a algo que parece tan lógico como que los trabajadores participen de la discusión de los riesgos a los que están expuestos.
Al respecto, explicó la importancia de los delegados de prevención, de los Comités de Seguridad y Salud y la adaptación al Cuestionario Psicosocial de Copenhagen, rebautizado por el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud de España como ISTAS21.
Luego señaló elementos clave para la visualización social de los daños y resaltó la participación de los trabajadores en el proceso. Finalmente, llamó a combatir las desigualdades sociales de género, en los niveles de ingreso, en los grados de preparación, del trabajador inmigrante, etc.

Violencia Laboral en el Estado

Este tema proyecta tantas aristas como un cuerpo prismático. Vale la pena recordar, por ejemplo, que en el rectorado de la Universidad de Buenos Aires se han producido en los últimos años dos suicidios. Acerca de esto, Marta Novick dijo: “Nadie sabe de eso. No se puede demostrar que las causas fueron derivadas del trabajo, pero sí sabemos que son flagrantes las condiciones de hostigamiento que sufren algunas de las personas que trabajan allí. En Argentina tenemos las pruebas a la vista, sólo basta con reconocer las violaciones sistemáticas a la ley, hasta por decreto presidencial.
Las dificultades para que estas situaciones puedan ser denunciadas son numerosas: violencia legal, concursos espurios, designaciones arbitrarias de funcionarios no idóneos, falta de políticas públicas, como consecuencia de lo anterior.
En cuanto a la violencia legal me refiero a las normas de escasísima razonabilidad”. Se dan algunas situaciones realmente absurdas, de las cuales la disertante dio un ejemplo: “El Estado nacional tiene 64 escalafones o sistemas de empleos vigentes. Para ascender a puestos administrativos superiores, en algunos de ellos los profesionales estamos obligados a hacer cursos de capacitación por debajo de nuestro nivel académico.
En Argentina tenemos formas de accionar violentas, muy fáciles de probar. Por ello, hay que denunciar, promover acciones colectivas y preventivas”.
Profundizando más aún sobre el tema, Diana Scialpi, especialista en planificación y gestión de políticas sociales, presidenta de Instituciones sin Violencia, identificó 29 modalidades de violencia entre las cuales aparecen dos conceptos novedosos: el mobbing y acoso moral (no solamente el sexual). A la violencia laboral estatal la llamó “político-burocrática” porque es perpetrada en los organismos públicos por políticos, que tienen la obligación legal y moral de proteger.
“La violencia transforma la fuente de protección en fuente de terror”, dijo.
Diferenció además otro tipo de violencias: 1) producto de acosos, que están observadas en las normas y 2) la violación de las normas. “No le llamamos violencia a la inobservancia de la ley porque hemos institucionalizado hasta tal extremo la violación a la normativa vigente que hasta por Decreto presidencial, el nº 21.417, quebrantamos la ley de empleo público, de ética en la función pública, de la Convención Interamericana contra la corrupción, la ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo, la Ley de Riesgos del Trabajo.
Desde el año 2003 se elaboraron algunas iniciativas muy interesantes. Los jefes médicos de todos los organismos públicos, preocupados por todos los modos de violencia que no conforman delito, han constituido la Comisión Interinstitucional de Salud en el Trabajo de Organismos Estatales”.
Asimismo, reconoció que los sindicatos “no se han preocupado por esta problemática. Y que en nuestro país ya se han sancionado cuatro leyes, en Tucumán, Jujuy, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y provincia de Buenos Aires, para penar la violencia laboral en el empleo público.

El Estrés

Gustavo Sodor, especialista en Medicina Interna y del Trabajo, hizo referencia a los cambios en la organización del trabajo y su relación con los factores de riesgos psicosociales. También analizó la problemática según sectores específicos de actividad: Salud, Comunicaciones, Gráficos.
Sobre el estrés dijo que se trata de respuestas estereotipadas frente a cualquier tipo de exposición, desafío o exigencia que prepara el organismo para la pelea, para la huída o para la actividad física. Podría afectar todas las condiciones de salud física y mental, “una hipótesis que parece cada día más razonable”, comentó.
Los trastornos de la salud que podrían provenir del estrés son los que afectan al sistema cardiovascular, al respiratorio (hiperreactividad bronquial, asma), al inmunitario (artritis reumatoide) y al grastrointestinal (dispepsia, úlcera péptica, síndrome del colon irritable, enfermedad de Crhon, colitis ulcerosa). Puede producir además complicaciones dermatológicas (psoriasis, neurodermitis), endocrinológicas, músculo esqueléticas y afectar la salud mental.
“Todos estos casos tienen algo en común: la forma en que el cuerpo tiende a adaptarse. Cuando el estrés provoca una aceleración de ciertos procesos fisiológicos estamos ante un proceso de desgaste. Por lo tanto el problema no radica en que el cuerpo tenga una respuesta al estrés, sino a este proceso”.
Por otra parte, el doctor descubrió al auditorio una cifra que marca la magnitud de los problemas de la salud mental. Señaló que son responsables de 2/3 partes de todas las bajas laborales anuales de causa médica.
En la Unión Europea, el estrés es el segundo problema más común después del dolor de espalda. Afecta a uno de cada 3 trabajadores, se presentan aproximadamente 41 millones de casos por año. Según un estudio inglés entre el 30 y el 40% de ausentismo por enfermedad en el Reino Unido puede ser atribuido a alguna forma de enfermedad mental. Arroja una cifra por año de 90 millones de días de baja. Treinta veces la cantidad de días perdidos por conflictos sindicales. Si se incluyen los costos sanitarios asociados, la pérdida anual para la UE estaría alrededor de 20.000 millones de euros, según estimaciones moderadas”, pronunció.
“En Argentina se carece de estudios epidemiológicos extendidos, por lo tanto de estadísticas de esta índole. Por otro lado, la legislación no lo considera una enfermedad profesional.
Por lo general, se supone que los costos de la prevención son superiores a las ventajas. Las economías de los países miembros de la UE crecen sin que aumente el número de empleos, lo cual exige al trabajador una labor más rápida, y dura, y eficaz para no arriesgarse a perder el empleo. Esto es lo que llamamos el límite de rotura. El estrés relacionado con el trabajo puede afectar a cualquier persona en cualquier sector y en una organización de cualquier tamaño. Es un síntoma de un problema de la organización, no una fragilidad del individuo. No hay personajes indemnes”, explicó.

Las más Afectadas: Las Mujeres

El estrés genera entornos peligrosos. Invade todos los aspectos de la vida del trabajador mientras que dificulta el normal funcionamiento de la empresa. No es un mal necesario ni una fatalidad inevitable. Un cuarto de los trabajadores considera que el trabajo es la primera causa de estrés en sus vidas. El resto sostiene que actualmente los trabajadores sufren más estrés que hace una generación por diversas razones, en muchos casos, extralaborales.
El doctor Gustavo Sodor provocó al auditorio, sobre todo femenino, cuando mencionó que algunas opiniones tradicionales plantean que “las mujeres tienen una determinación superior de la biología que las hace a todas un poco locas”. Tal aseveración vino acompañada con la explicación adicional de que la menopausia, los trastornos hormonales, la depresión post parto, agudizan las respuestas del organismo.
Por otra parte, agregó que “la exposición a los trabajos repetitivos es más común entre las mujeres, por ejemplo.
Existe además toda una serie de factores denominados extralaborales que están relacionados con el otro trabajo: el reproductivo, doméstico, el cuidado de los hijos. Razón de más para que los modelos que explican el riesgo laboral femenino sean más complejos que sus homólogos masculinos.
El sector de servicios, el personal sanitario, los docentes, las amas de casa, el personal de limpieza, los trabajadores de transporte, de call center y los controladores aéreos pertenecen al grupo más susceptible de verse afectado por estos factores estresantes.
Los desencadenantes son: infrautilización de habilidades, sobrecarga o infracarga de trabajo, repetitividad, cambio de ritmo de trabajo, conflictos de rol, demandas conflictivas ante las que el trabajador no quiere ceder, horarios rígidos o imprevisibles, largas jornadas de trabajo y las dificultades en las relaciones interpersonales en el ámbito del trabajo. También la inseguridad, la falta de reglas claras en la promoción de los trabajadores a otros puestos; la inexistencia de participación (cuando la empresa restringe las iniciativas); los cambios en la organización; la restricción de libertad en las decisiones; la falta de capacitación y entrenamiento; la obligación de cumplir con tareas riesgosas sin la protección e información adecuadas; la ausencia de condiciones seguras en el trabajo, por ejemplo, excesivo ruido; tareas que alteran la higiene personal.
Existen también estresores provenientes de las relaciones interpersonales entre superiores y subordinados como el mobbing (hostigamiento laboral) y el acoso sexual.
Estas situaciones pueden originar enfermedades tales como: hipertensión, depósito de grasa en los vasos sanguíneos, descenso de la respuesta inmune.
Las señales tempranas son: cefaleas, alteraciones del sueño y del descanso, dificultad de la concentración, baja de la autoestima, malhumor, trastornos gastrointestinales, etc., hasta llegar en ocasiones a la depresión inmune y el suicidio”.
Sin embargo, es importante diferenciar si la causa del estrés es de origen estrictamente laboral o se debe a problemas de orden social o personal, pues en muchas circunstancias suelen confundirse.

Los Profesionales de la Salud

Un momento muy rico en información estuvo protagonizado por el sector salud del partido de La Matanza a cargo del Dr. Rubén Díaz, quien presentó una investigación realizada en el sector comunicaciones, donde se analizó el trabajo de los operadores telefónicos que atienden los requerimientos y consultas del 112 y 114.
En este sentido, se remarcó que estos estudios resultan una herramienta muy importante en la instancia de la negociación colectiva, ya que podrían erigirse como impulsores de los cambios. También se tuvo en cuenta la labor de los médicos. Su sobreadaptación a las malas condiciones de trabajo; un medio ambiente insalubre; un ritmo excesivo de trabajo; horarios mal concebidos (considerados insalubres por la OIT, y sin embargo vistos como “normales”).
“La única salida para estos profesionales de la salud es la capacidad humana universal para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e incluso ser transformados por ellas”, recalcó el profesional.

Normativa Vigente en Materia de Violencia Laboral

La violencia laboral es el uso intencional de la fuerza -física o psíquica- ejercida de hecho o como amenaza contra uno mismo, otra persona o una comunidad. Lo que caracteriza a estos actos de violencia es la “intención de causar daño, trastornos o privaciones”.
Sus consecuencias pueden ser inmediatas o permanecer latentes aún muchos años después del maltrato.
Hace tiempo que desde el enfoque de la medicina del trabajo se percibieron los efectos del estrés y reconocieron una serie de síntomas que se identificaron como “síndrome del desgaste profesional”. Pero últimamente se fue advirtiendo que muchas veces estos síntomas aparecían asociados más a las condiciones vinculares que a la tarea propiamente dicha.
Cuando hablamos de violencia en el trabajo, nos referimos a comportamientos recurrentes. Y en muchos casos los límites entre las conductas permitidas y las violentas son tan sutiles que dificultan su reconocimiento. Pero en términos generales podemos reconocerlas cuando encontramos a una persona que ha sido tomada como blanco de hostigamiento y de actos de violencia.
En el derecho positivo se toma como actos de violencia laboral a aquellos que surgen de la propia definición de las normas vigentes: la Ley Nº 7.232 de la provincia de Tucumán del mes de setiembre de 2002; Ley de la Provincia de Jujuy Nº 5.349 de mayo de 2003; la Ley Nº 13.168 para el ámbito de la Administración Pública de la provincia de Buenos Aires, del 19 de diciembre de 2003; la Ley Nº 1.225 para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de febrero de 2004.
Existen también 6 (seis) proyectos de ley para el ámbito de todo el territorio de la Nación.

Cuestiones comunes a todas estas leyes:

1) Describen los comportamientos que se consideran violentos en el orden físico, psíquico y social.
2) Prevén sanciones a quienes la cometen.
3) Establecen elementales normas de procedimiento remitiéndose a los estatutos especiales de cada repartición.
4) Garantizan la confidencialidad y resguardo de identidad.
5) No definen quién es la autoridad de aplicación.
6) Establecen normas de protección a los denunciantes o testigos.
Entre las diferencias, por ejemplo, tenemos que algunas contemplan la violencia tanto en sentido vertical como horizontal (entre pares). Y la iniquidad salarial, entre varones y mujeres. O tienen en cuenta la prevención y la sanción y prevén suspensiones preventivas u obligan al empleador a poner fin a la violencia y reparar el daño.
Es un error bastante común considerar que los derechos existen sólo en la medida en que haya una norma que se ocupe específicamente de ellos. Todo el sistema jurídico como realidad orgánica tiende a consagrar aquellos derechos aunque no los mencione específicamente tales como los contemplados en la Constitución Nacional y en los Tratados Internacionales.
La violencia en el trabajo genera costos muy grandes, algunos directos como accidentes, enfermedades, ausentismo, discapacidades y muerte. Otros, indirectos: disminución del rendimiento en el trabajo, de la competitividad o descenso de la calidad del producto. Otros son tangibles, como el daño a la imagen de la institución, menor lealtad, ambiente que no propicia el trabajo.

Liliana M. Urruti


RIESGOS PSICOSOCIALES - RECUADRO.doc 
 
Nota de tapa - Vida y Retiro - Index - Congresos - Seminarios - Seguros de Crédito - Riesgos de Trabajo - Seguros de Personas - Internacional - Reaseguros - Bancaseguros - Entrevistas


> Seguro Total
> Reactions
> EMTS

Revistas Internacionales Estadísticas Capacitación Ediciones Anteriores Novedades Misceláneas Internacionales Entrevistas Congresos Productores y Asesores Reaseguros AFJP Salud Vida y Retiro Seguros Generales Riesgos Agrícolas Crédito y Caución Riesgos del Trabajo Automotores Nota de Tapa Publicidad Quiénes somos Proyectos de Ley Suplemento de Legislación Actualidad Internacional Panorama Latinoamericano Actualidad del Mercado Productos y Servicios Agenda Internacional Indicadores Económicos Editorial