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Cinco Mercados Dominan la Industria Latinoamericana de Seguros



La calificadora Standard & Poor's preparó un trabajo sobre las 50 mayores aseguradoras en los principales mercados latinoamericanos. Su conclusión es que, por el momento, América Latina seguirá siendo una región con un futuro promisorio, con los recursos y el potencial demográfico para sustentar un crecimiento significativo. Agradecemos a S&P su autorización para publicar este material.


América Latina: Mercado de Posibilidades

En respuesta a la creciente atracción que representan los mercados latinoamericanos de seguros, Standard & Poor's llevó a cabo un trabajo de investigación para listar a las 50 aseguradoras de mayor tamaño que operan dentro de los cinco mercados aseguradores más importantes en América Latina: Brasil, México, Argentina, Chile y Colombia. Los criterios de selección seguidos para elegir a las aseguradoras incluidas en el listado se basaron por completo en el tamaño medido por volumen de primas retenidas netas y el capital total ajustado (base de capital más reservas adicionales consideradas como capital por Standard & Poor's). Es importante mencionar que se informan datos consolidados, pues la mayoría de las compañías listadas opera en varias líneas de negocios.
América Latina continúa siendo una región de posibilidades, generando sólo el 3% del volumen de primas de seguros en la actualidad. Sin embargo, el desarrollo del sector asegurador no será sencillo debido a la volatilidad inherente a los mercados emergentes. Durante los últimos cinco años, el volumen de primas ha caído, en ocasiones en términos reales, a consecuencia de recesiones económicas y devaluaciones de la moneda. Aun así, la industria ha experimentado crecimiento en ingresos derivados de procesos de desregulación y cambios sociales, tales como reformas en la seguridad social, sistemas de salud, pensiones y riesgos de trabajo, los cuales han mejorado la dinámica de los mercados Latinoamericanos.
El sector asegurador en América Latina es pequeño, pero el potencial de crecimiento es enorme. En economías más desarrolladas, éste representa de 8% a 13% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en Latinoamérica estos indicadores son del 3% o menores. En su conjunto, las primas de seguros de los países latinoamericanos suman cerca de U$S 36,7 mil millones en primas. Brasil, el de mayor tamaño (U$S 11,8 mil millones al cierre de 2000), representa un tercio del volumen total, seguido de cerca por una creciente industria aseguradora en México (U$S 9,2 mil millones) y un poco más alejados se encuentran Argentina (U$S 6,5 mil millones), Chile (U$S 4,7 mil millones) y Colombia (U$S 1,7 mil millones). Estos cinco países sumados generan aproximadamente 93% del volumen de primas en América Latina.
A continuación se da una descripción breve acerca de los cinco mercados de seguros de mayor importancia en Latinoamérica. Aunque cada uno tiene sus propias características, existen tendencias tales como una creciente privatización de los beneficios de seguridad social, crecimiento del ramo de vida y consolidación de la industria, que afectan a la región en forma más amplia.

Argentina

A pesar de la larga recesión de tres años que ha afectado a la economía argentina, el sector de seguros logró alcanzar un crecimiento real de primas de 3% para el ejercicio de 2000, en comparación con la disminución esperada de 5% en el PIB. Aunque el mayor crecimiento correspondió al negocio de vida, los seguros generales todavía representan 60% del total de primas, siendo automóviles la línea más representativa (36% del total de producción y 60% de seguros generales). Debido a que la tarifación para la cobertura de automóviles ha mejorado ligeramente pero continúa siendo sumamente inadecuada, esta línea explica la mayor parte de la pérdida de 112 millones de dólares (4,6% del capital) sufrida por toda la industria de seguros. El segmento de vida, aún poco desarrollado, también contribuyó a las pérdidas de la industria, pero debido principalmente al diferimiento en los tiempos para alcanzar el punto de equilibrio en el contexto del ambiente recesivo y no a prácticas de tarifación inadecuada.
En los años ochenta, el régimen de reaseguro obligatorio y monopólico dirigido por la reaseguradora estatal de Argentina, Instituto Nacional de Reaseguros (INdeR), arraigó un modelo de negocios perverso en el cual las compañías aseguradoras suscribían primas y transferían riesgos no estimados a la reaseguradora manejada por el gobierno. Bajo este sistema de negocio protegido, la cantidad de compañías creció a un número exageradamente grande para el tamaño del mercado local. La quiebra del INdeR a principios de los años noventa, dejó una enorme carga a las aseguradoras locales, que hasta la fecha continúan padeciendo los efectos de las recuperaciones de siniestros aún sin resolver. Esta situación también dio pie a una prolongada guerra de precios, en la cual las compañías intentaban generar el nivel de flujo de efectivo que les permitiría subsistir hasta que el estado pagara los pasivos del INdeR. Este desarrollo se tradujo en pérdidas de más de U$S 1.200 millones y el cierre de más de 100 aseguradoras en los últimos 10 años. Durante este año persistió la concentración: Omega, que ocupaba el cuarto lugar, con una participación de mercado del 5%, se declaró en bancarrota en enero pasado. Standard & Poor's opina que la consolidación continuará y más participantes saldrán del mercado. Hoy, con aproximadamente 180 aseguradoras (contando las compañías que pertenecen al mismo grupo como una sola entidad), sólo 10 de ellas son responsables de más del 50% del total de primas.
En 1993, después de 16 años de permanecer como un mercado cerrado al exterior, se permitió a los inversionistas extranjeros la adquisición de acciones en compañías existentes. La apertura total del mercado a los nuevos participantes tuvo lugar en 1998, junto con el incremento de los requisitos de capital para todo el sector. En este contexto, a pesar de las fuertes pérdidas acumuladas por la industria, el capital del sector se incrementó, principalmente debido a las grandes contribuciones de capital hechas por accionistas solventes, en su mayoría participantes extranjeros. Standard & Poor's opina que las aseguradoras extranjeras continuarán siendo una importante fuente de capital, al mismo tiempo que contribuyen en la transformación de operaciones de aseguramiento al implementar tecnologías y procedimientos que reducen costos, desarrollar canales de distribución no tradicionales e introducir nuevos productos con un valor agregado más elevado.
La estabilidad económica y la privatización parcial del sistema de seguridad social de Argentina durante los '90 han contribuido significativamente al crecimiento de los negocios de vida y rentas vitalicias. En 2000, estas líneas representaron el 31% del total de producción de la industria. Aunque la mayoría de los negocios de vida consiste en seguros colectivos de vida y han demostrado ser más estables, el negocio de vida individual está creciendo de manera constante, con compañías que ofrecen una amplia gama de productos con características de protección y ahorro.
En 1996, las reformas para la línea de riesgos de trabajo (o ART) motivaron la creación de muchas compañías enfocadas a nichos específicos. A partir de entonces tuvo lugar la dramática consolidación, reduciendo el número de suscriptores de ART de 40 a 26. El sector se volvió altamente competitivo y concentrado, en donde cuatro de las aseguradoras más grandes representaban más del 50% del mercado, siendo junto con las compañías de rentas vitalicias uno de los únicos dos segmentos que dio ganancias en la industria de seguros de Argentina.

(VER CUADRO ADJUNTO)

Brasil

Después de dos años desfavorables, la economía brasileña tuvo una recuperación importante en 2000, con un crecimiento del PIB de 4,2% (tras un crecimiento cercano a cero en 1999 y 1998). Durante 2000, la inflación permaneció bajo control y las tasas de interés, aunque todavía altas por todos los estándares, tuvieron una tendencia a la baja permitiendo un mejor ambiente de operación para bancos y compañías aseguradoras, siendo la expectativa de Standard & Poor's de crecimiento adecuado en el largo y mediano plazo. Entre los factores principales que contribuyen a este potencial están la baja penetración de productos de seguros en el mercado, incluyendo un tremendo potencial para pensiones privadas, así como la reforma dirigida a riesgos de trabajo. La privatización del monopolio de reaseguro existente, pospuesta muchas veces en los últimos tres años, también deberá contribuir de manera significativa para la mejora general en el mercado de seguros.
El volumen de primas se incrementó en más de 335% para el período de 1992-2000, alcanzando los 23 mil millones de reales a finales de 2000. De manera similar, la participación de la industria en el PIB aumentó significativamente, de 1,4% a 2,1% en el mismo período. Los motores principales detrás del auge repentino experimentado por la industria de seguros brasileña en la década pasada fueron una combinación de la desregulación de la industria llevada a cabo a partir de 1992 y la estabilidad económica lograda después del Plan del Real en 1994.
Se espera que la concentración de mercado se incremente aún más debido a fusiones y adquisiciones continuas, particularmente entre los pequeños participantes que ya no pueden subsistir bajo el nuevo esquema competitivo. Actualmente, el sector asegurador está sumamente concentrado, representando los 10 grupos de seguros más grandes alrededor de 73% del total de primas. A finales de 2000, había 129 aseguradoras operando en el mercado brasileño, con un total de activos de 39,6 mil millones de reales y una capitalización de 11,2 mil millones de reales.
Existe una influencia importante de bancos y capital extranjero en la industria de seguros de Brasil, como puede observarse en la concentración de primas en las manos de estos inversionistas. Más de un tercio de las aseguradoras pertenecen a conglomerados financieros (nacionales e internacionales) relacionados con bancos. Otro 39% son subsidiarias extranjeras o socios en co-inversión con compañías extranjeras, y el resto lo constituyen aseguradoras nacionales independientes. Se presume que la participación de mercado de las aseguradoras involucradas en actividades de bancaseguros seguirá siendo sólida, en vista de la ventaja competitiva proporcionada por el acceso al canal de distribución bancario. Las aseguradoras extranjeras también se convertirán en participantes importantes gracias a su interés en aprovechar el gran potencial del mercado.
El fuerte potencial de crecimiento de los seguros de vida y salud deberá incrementar aún mas la participación de estas líneas en la producción total de la industria. Generalmente, las compañías de seguros de Brasil son operadoras multilínea, ofreciendo una amplia gama de productos de seguros generales, vida, salud y de pensiones. La concentración de productos ha cambiado significativamente en los últimos cinco años. La participación de automóviles y de incendio ha disminuido en el mercado (44% en 1992, en comparación con 37% en 2000), mientras que las líneas de vida y salud representan una porción creciente del total de producción de primas (29% en 1992 contra 42% en 2000).
Las reformas recientes en el sistema privado de salud y las pendientes en los sistemas de pensiones y de riesgos de trabajo también han cambiado el sector de manera significativa. Las compañías del sector salud deberán cumplir con requisitos de cobertura más estrictos y políticas estandarizadas, y la legislación en esta área cambia continuamente y se vuelve más estricta. Las compañías para el cuidado de la salud están ahora bajo la supervisión del Ministerio de Salud (antes eran vigiladas por reguladores de seguros). Las aseguradoras ya ofrecen planes de pensiones privados, complementarios y voluntarios; sin embargo, el mercado de riesgos de trabajo continúa siendo monopolio del gobierno.
La venta planeada de IRB-Brasil Re (IRB) se ha retrasado varias veces y con ésta la apertura del mercado de reaseguro brasileño. Brasil se ha quedado rezagado en comparación con otros países de Latinoamérica en lo que se refiere a apertura en su mercado de reaseguro y se encuentra entre los últimos países en el mundo en abrir el reaseguro al sector privado. De hecho, la disolución del monopolio de reaseguro de Brasil fue sometida a votación en 1996; sin embargo, la venta de IRB está retrasando la apertura de hecho del mercado. El actual mercado de reaseguro, basado en los ingresos de primas del IRB, es de por lo menos 1,2 mil millones de reales, y se espera un incremento en las primas de reaseguro después de la privatización de IRB.

(VER CUADRO ADJUNTO)

México

Con un volumen de primas de U$S 9,2 mil millones al cierre de 2000, la industria de seguros de México sigue siendo un sector subdesarrollado, representando menos del 2% del PIB del país. Sin embargo, la dinámica del mercado local apunta a un crecimiento acelerado, motivado por reformas en la regulación llevadas a cabo durante los últimos 10 años, las que junto con un ambiente económico más estable, están comenzando a rendir beneficios. La creación de nuevas compañías, el desarrollo del negocio de bancaseguros y el auge de adquisiciones durante 2000 muestran el interés creciente por parte de las aseguradoras globales de diversificarse hacia mercados emergentes con potencial de crecimiento.
La industria aseguradora mexicana está concentrada y es muy competitiva, donde grandes compañías multilínea dominan en participación de mercado. En el nivel de las cinco principales compañías, las aseguradoras tienen una posición consolidada gracias a fuertes economías de escala, las cuales mejoran su rendimiento operativo, beneficiándose de la capacidad de controlar precios y apoyándose en el reconocimiento de marca y en la lealtad de su fuerza de ventas. Para finales de 2000, estas compañías controlaban el 66% del volumen de primas de la industria.
En particular, los cambios llevados a cabo durante los últimos tres años han jugado un papel importante en el crecimiento del mercado de seguros de México: la autorización a las aseguradoras privadas para proveer pensiones relacionadas con beneficios por fallecimiento y riesgos de trabajo; un marco regulatorio que provee mayor certeza a las operaciones de las compañías aseguradoras que suministran coberturas de salud; la capacidad de compañías extranjeras de tomar posiciones mayoritarias en las compañías nacionales; y una regulación más estricta que gobierna los requerimientos de capital. Bajo esta nueva estructura, se están desarrollando nuevos productos; la mezcla de negocios se inclina hacia líneas personales de mayor plazo; se están rediseñando los esquemas competitivos y el mercado está comenzando a consolidarse en compañías más eficientes.
Las reformas regulatorias que permiten que las aseguradoras extranjeras obtengan la propiedad de las compañías mexicanas en un 100% están creando cambios en la composición de la industria. A finales de marzo de 2001, 33 de 69 compañías eran afiliadas extranjeras, generando aproximadamente el 40% del total de primas en el mercado. Durante 2000 y el primer trimestre de 2001, la actividad de inversión extranjera en la industria de seguros de México estuvo relacionada a adquisiciones, algunas de las cuales involucraron a compañías líderes: ING Groep N.V. adquirió una posición de control sobre Seguros Comercial América; New York Life Insurance Co. adquirió Seguros Monterrey-Aetna.
El ambiente económico más estable de los últimos tres años, en conjunto con un nuevo marco regulatorio, ha influido en el balance de la mezcla de negocios hacia productos de mayor plazo y menor volatilidad, con una participación de 51% generada por productos de vida, rentas vitalicias y accidentes y enfermedades durante 2000 (de solamente un 30% en 1996), y el resto representado por productos de seguros generales.
La reciente aplicación de cambios a la regulación en materia de contabilidad inflacionaria y con respecto a la creación y aumento de reservas adicionales efectivas a finales de 1999, afectan la rentabilidad actual y prospectiva de la industria. Además, las aseguradoras han cambiado a una estrategia de suscripción más técnica enfocada a la generación de ingresos fundamentales frente a un enfoque de suscripción financiera aplicado con anterioridad en un ambiente de tasas de interés elevadas. Las compañías se han vuelto más eficientes debido a que el ingreso financiero ya no es suficiente para compensar las pérdidas de operación. El rendimiento por inversiones disminuyó del 16% de los activos invertidos en 1996, a aproximadamente el 5% en 2000. Las inversiones continúan siendo un reto importante para la industria de seguros mexicana. El aspecto clave es una concentración derivada de un mercado de capitales en etapa de desarrollo, la ausencia de instrumentos financieros adecuados y el hecho de que las aseguradoras no actúan expresamente como inversionistas institucionales.
La nueva estructura corporativa, en la cual las aseguradoras multilínea tienden a transformarse en grupos aseguradores, escindiendo sus líneas principales de negocio, traerá eficiencias a medida que la asignación de recursos financieros entre compañías hermanas sea optimizada. Las grandes compañías multilínea están consolidando su posición, mientras que las pequeñas compañías enfocadas a nichos específicos se están posicionando entre los mercados a los cuales sirven. Las pequeñas operaciones multilínea tenderán a desaparecer o a especializarse en un determinado nicho a fin de sobrevivir.

(VER CUADRO ADJUNTO)

Chile

Habiendo iniciado el proceso de desregulación antes que sus contrapartes en Latinoamérica, Chile tiene un índice de penetración de seguros relativamente alto para la región de aproximadamente 3% del PIB. La privatización del sistema de seguridad social de Chile en 1981 ha dado como resultado que un 75% de la producción de esta industria consista en primas de vida y rentas vitalicias. A finales de 2000, el mercado de vida reportó $ 1,1 billones de pesos chilenos (Ch$) en primas brutas y Ch$ 7,1 billones en el total de activos. Las primas netas suscritas de seguros de daños disminuyeron a Ch$ 207,1 mil millones en 2000, de Ch$ 212,8 mil millones en 1996 debido al incremento de la competencia y al mercado suave de reaseguro. La línea de automóviles domina con 33% del total de primas suscritas, seguida en importancia por terremoto (16%), incendio (15%) y transporte (5%).
La concentración entre compañías es importante. La industria de seguros de Chile está formada por cerca de 60 aseguradoras que, por ley, pueden ser únicamente suscriptores de seguros generales o vida y rentas vitalicias. 40% de estas compañías son de seguros generales y 60% aseguradoras de vida y rentas vitalicias. Las 10 compañías de vida más importantes representaron un 68% de las primas suscritas del mercado durante 2000. De igual manera, las 10 compañías de seguros generales de mayor tamaño representaron el 83% de las primas suscritas en el mercado. La mayoría de las aseguradoras son propiedad de extranjeros o tienen asociaciones con compañías extranjeras.
El negocio de bancaseguros se está volviendo una fuente muy importante de crecimiento en la producción y se espera que incremente la penetración en el mercado no sólo de productos de pensiones relacionados con vida y rentas vitalicias, sino también de productos tradicionales de vida. El negocio de bancaseguros está creciendo conforme las compañías buscan canales alternativos de distribución al mercado tradicional de corredores. Los recientes cambios regulatorios han ayudado a la rápida entrada de las compañías en estas actividades; ahora, los bancos nacionales y extranjeros pueden obtener licencias para operar compañías de seguros. El negocio de bancaseguros provee acceso a una base más amplia de clientes y se espera que reduzca los costos de adquisición. Mientras las aseguradoras de vida dependen más de los agentes exclusivos para vender sus productos, los corredores todavía representan 90% del negocio de seguros generales.

(VER CUADRO ADJUNTO)

Colombia

El sector de seguros ha crecido más rápido que el PIB en los últimos 20 años. Con la desregulación de la industria de seguros y el sistema de seguridad social a principios de los años 90, y la relativa estabilidad económica, las primas de seguros casi han duplicado el crecimiento del 2,3% del PIB. Los seguros generales continuaron representando la mayor parte de la producción en 2000, con un 60% ($ 2.228 trillones de pesos colombianos) del total de primas. El seguro de vida representó el resto de $ 1.485 trillones de pesos colombianos en primas. En el segmento de seguros generales, los automóviles siguieron siendo la línea principal de negocio, con el 41% de las primas de 2000. Incluyendo los seguros obligatorios de responsabilidad a terceras personas, los automóviles comprenden el 47% del total de negocio de seguros generales. Otras líneas importantes son incendio, marítimo, terremoto y fianzas. Las líneas más importantes del negocio de vida incluyen vida individual y colectiva, salud, riesgos de trabajo y negocios relacionados con pensiones.
La reforma de la seguridad social deberá dar como resultado primas de vida que representen cerca de la mitad del total de producción de la industria en los próximos 10 años. Existe un potencial importante en los negocios de vida, salud, riesgos de trabajo y anualidades. Aunque se espera que las líneas de seguros generales crezcan con el PIB, éstas experimentarán un crecimiento significativamente más lento durante el mismo período.
Con pronósticos de crecimiento para el ramo de vida, se espera que las aseguradoras extranjeras incrementen su participación en el mercado. Actualmente representan aproximadamente el 21% de la producción de primas de la industria. En líneas de seguros generales, los inversionistas locales que tienen lazos con grupos industriales fuertes dominan ampliamente el mercado. En opinión de Standard & Poor's las fusiones y adquisiciones se incrementarán. A finales de 2000, hubo 23 aseguradoras de vida y 24 compañías de seguros generales. Las cinco aseguradoras más importantes mantuvieron el 51% del mercado en una base de operaciones consolidadas (vida y seguros generales).

(VER CUADRO ADJUNTO)

El Futuro de la Industria

La industria del seguro en América Latina permanece en transición. Por ejemplo, se están desarrollando los productos de seguros en líneas personales, tales como los de vida y rentas, que sólo pueden tener éxito en entornos económicos estables, mientras que hace apenas tres años dichos productos no eran significativos para el sector. Las aseguradoras globales perciben a Latinoamérica como una región con un fuerte potencial de crecimiento, la cual les facilitará diversificar sus ingresos e incrementar su volumen en el largo plazo. En la medida en que las economías locales reaccionan a tasas inflacionarias más bajas el potencial de crecimiento se incrementa, brindando la base para el desarrollo de productos de seguros a largo plazo. Por el momento sin embargo, América Latina permanecerá como un mercado con un futuro promisorio, con los recursos y el potencial demográfico para sustentar un crecimiento significativo.

(VER CUADRO ADJUNTO)


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